{"id":12812,"date":"2024-10-04T13:55:33","date_gmt":"2024-10-04T16:55:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/?p=12812"},"modified":"2024-10-04T15:55:43","modified_gmt":"2024-10-04T18:55:43","slug":"jornada-de-extension","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/jornada-de-extension\/","title":{"rendered":"Un puente hacia la propia voz"},"content":{"rendered":"<p>Mart\u00edn Bertone<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante todo 2017, tuve el gusto de coordinar un taller de escritura creativa abierto a la comunidad, propuesto por la Secretar\u00eda de Extensi\u00f3n del Rectorado de la UNDEF. La materia prima es un texto original y la herramienta principal con la que se trabaja es la palabra. Por econom\u00eda verbal o imprecisi\u00f3n, muchos cursos de este tipo se llaman talleres literarios; otros, talleres de escritura. En el primer caso, se cae en una ambig\u00fcedad; en el segundo, se brinda informaci\u00f3n incompleta. El nombre del curso debe ser claro, para que quienes asisten sepan con qu\u00e9 se van a encontrar.<\/p>\n<p>Creo que la mejor manera de aprender a escribir es en un taller, rodeado de participantes con inquietudes similares, donde el docente funcione como un orientador y aproveche los saberes preexistentes. De esa manera, la din\u00e1mica que se genera en el curso permite aumentar la eficacia de lo aprendido. La idea no es dar una \u00fanica respuesta a los problemas planteados, sino socializar las dudas y permitir aportes de los dem\u00e1s participantes para, en el mejor de los casos, alcanzar una soluci\u00f3n o mejora colectiva.<\/p>\n<p>Considero que los alumnos deben tener en claro que las correcciones, sugerencias y lecturas complementarias que propongo tras leer o escuchar uno de sus textos vienen de un lugar, de una experiencia de lectura y de escritura (que es tan v\u00e1lida como cualquier otra) y que no son caprichosas. A pesar de mis preferencias \u2013que no oculto\u2013, mi funci\u00f3n como docente no es llevar a los alumnos hacia un estilo que sea de mi agrado, sino orientarlos en el camino hacia su propia voz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Objetivos<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El camino hacia la propia voz, como cualquier aprendizaje, es un proceso que var\u00eda seg\u00fan la persona. En ese proceso, tienen mucho que ver los conocimientos previos, las expectativas y el compromiso con la din\u00e1mica del taller. El grupo estuvo constituido por gente de diferentes procedencias y edades, lo que redund\u00f3 en un intercambio provechoso por la diversidad de enfoques: dos periodistas, una camar\u00f3grafa y editora de video, una estudiante de Trabajo social, una estudiante de Traductorado P\u00fablico de Ingl\u00e9s, una cineasta, un fot\u00f3grafo fugaz, una licenciada en Marketing, una profesora de Lat\u00edn y Literatura, una estudiante de Letras, un veterinario, una licenciada en Publicidad, una delegada sindical. Varios de ellos son docentes (en todos los niveles) y los periodistas \u2013una mujer y un hombre\u00ad\u2013 conducen cada uno su programa de radio. Previsiblemente, este abanico de formaciones plante\u00f3 diferentes expectativas respecto del taller.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u201cPoder escribir es un desaf\u00edo personal, siempre tuve m\u00e1s relaci\u00f3n con la lectura que con la escritura\u201d (Aldana, 25 a\u00f1os<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>).<\/p>\n<p>\u201cEl d\u00eda a d\u00eda provoca, desde hace demasiado tiempo, que relegue la escritura por placer en beneficio de la lectura\u201d (Flavia, 41 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ambos casos, la escritura es relegada por la lectura a un segundo plano. No es casualidad: si bien leer implica un esfuerzo de atenci\u00f3n del lector, que var\u00eda seg\u00fan la complejidad del texto, la iluminaci\u00f3n o el cansancio, el esfuerzo al escribir suele ser mayor. En un texto ajeno, la historia \u2013por llamarla de alguna manera\u2013 ya est\u00e1 ah\u00ed, mientras que el texto propio, salvo casos de reutilizaciones literales, debe ser producido. De todas formas, la lectura es la contracara inevitable de la escritura: cuanto m\u00e1s leamos, mejor vamos a escribir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLas traducciones jur\u00eddicas suelen ser r\u00edgidas y estructuradas, y me interes\u00f3 asistir al taller para practicar escritura y salir un poco de esa rigidez a la que estoy acostumbrada. Adem\u00e1s, escribir en espa\u00f1ol me sirve para practicar el idioma y cuestiones de estilo y puntuaci\u00f3n, que tambi\u00e9n sirven para mi futura vida profesional [como traductora p\u00fablica]\u201d (Mariela, 37 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este caso, se plantea la cuesti\u00f3n de la rigidez de los textos t\u00e9cnico-jur\u00eddicos o formales, as\u00ed como otra que est\u00e1 \u00edntimamente ligada a ellos: su traducci\u00f3n. Debido a sus consecuencias administrativas y jur\u00eddicas, una traducci\u00f3n p\u00fablica debe producir un texto con t\u00e9rminos precisos, aunque no para obtener el <em>mot juste<\/em> al que aspiraba Flaubert<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, sino para cumplir su funci\u00f3n principal: la fiabilidad. En Espa\u00f1a, los traductores p\u00fablicos se llaman traductores jurados, en Francia <em>asserment\u00e9s<\/em> y en los pa\u00edses anglosajones <em>sworn: <\/em>se trata de profesionales sujetos a pautas estrictas de desempe\u00f1o profesional y que se comprometen con la precisi\u00f3n y fidelidad respecto del texto de origen. En este sentido, la traducci\u00f3n p\u00fablica es lo opuesto a la traducci\u00f3n literaria: el margen para la creatividad es m\u00ednimo. Si se la permitiesen, y ello trajese consecuencias negativas para terceros, podr\u00eda acarrear sanciones disciplinarias<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. En cambio, sus colegas literarios pueden moverse con libertad. <em>The catcher in the rye<\/em>, de J.D. Salinger, cuenta con dos traducciones ya cl\u00e1sicas: una espa\u00f1ola (<em>El guardi\u00e1n entre el centeno<\/em>) y otra argentina, hecha por Borges (<em>El cazador oculto<\/em>)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. La idea de precisi\u00f3n subsiste, pero est\u00e1 vinculada a preferencias est\u00e9ticas y, por ende, al gusto de quien reescribe.<\/p>\n<p>El comentario anterior menciona tambi\u00e9n el estilo y la puntuaci\u00f3n. El estilo es la voz, y cada voz es \u00fanica. Las voces pueden imitarse, como ocurre con los estilos. Ese procedimiento se llama pastiche y, a menos que se utilice con fines humor\u00edsticos, no es ni m\u00e1s ni menos que un plagio y creo que no debe alentarse. La meta del taller es que cada participante consiga expresar lo que tiene en mente de la forma m\u00e1s clara posible y con sus propias palabras. La cuesti\u00f3n de la puntuaci\u00f3n tiene dos aristas: la correcta y la \u201cde autor\u201d. Considero que debe dominarse el uso correcto (puntos, comas, comillas, guiones, signos de exclamaci\u00f3n o de pregunta, etc.) antes de intentar formas menos ortodoxas. Para utilizar comas seguidas de may\u00fasculas en di\u00e1logos<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, prescindir de may\u00fasculas al comenzar las oraciones<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> o jugarle una\u00a0 pulseada al corrector de una editorial<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> y salir airoso, hay que ser Saramago, Bukowski o Cort\u00e1zar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLlevo 25 a\u00f1os de docencia secundaria y hace muchos a\u00f1os que no escribo. Para m\u00ed, la posibilidad de acercarme al taller es siempre enriquecedora porque me permite pensar en la tarea de escribir, darme cuenta de lo dif\u00edcil que resulta ser entendido o comunicar con claridad y, desde el grupo, me ayuda a saber de qu\u00e9 manera se puede colaborar para mejorar el trabajo propio y de los otros\u201d (Rita, 49 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La claridad es una meta que nunca debemos perder de vista. En principio \u2013siempre hay excepciones\u2013 hablamos o escribimos para ser entendidos. Eso no significa que nuestro objetivo se cumpla autom\u00e1ticamente. La comprensi\u00f3n depende tanto del emisor como del receptor. Quien toma la iniciativa de comunicar es responsable de la inteligibilidad de su mensaje. Cuando Ernest Hemingway era un joven periodista del <em>Kansas City Star<\/em>, ten\u00eda bajo el vidrio de su escritorio un papelito que su jefe de redacci\u00f3n les hab\u00eda puesto a todos los que trabajaban all\u00ed: <em>Escriba con frases cortas y concisas. No se haga el artista<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em>. Este consejo puede parecernos chocante, pero es muy efectivo. Adoptar una pose de \u201cartista\u201d o de \u201cintelectual\u201d no s\u00f3lo dificulta el entendimiento, sino que puede generar aburrimiento, fastidio e incluso ser un pasaje de ida al reino de la ridiculez. Hay escritores cuya prosa fue irremediablemente barroca, como la de Alejo Carpentier, pero no hay duda de que sus estilos fueron aut\u00e9nticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn esta etapa de mi vida, sent\u00ed que deb\u00eda reactivar mi lado creativo y la escritura es algo me gusta hacer desde que estaba en el colegio. Por mis distintas disciplinas, el hecho de escribir siempre estuvo latente. Sol\u00eda escribir guiones en la facultad, pero, m\u00e1s all\u00e1 del formato, notaba que mis ideas para crear una historia ten\u00edan demasiada descripci\u00f3n. Y es por eso que sent\u00ed la necesidad de entrar en un taller como \u00e9ste, para poder seguir desarrollando un estilo propio\u201d (Agustina, 35 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta reflexi\u00f3n inicial apunta a la creatividad y a la extensi\u00f3n de los textos producidos. M\u00e1s all\u00e1 del formato o, si se quiere, del g\u00e9nero, la forma de abordar una historia abre muchas posibilidades. Borges relat\u00f3 un mundo en poco m\u00e1s de 5000 palabras<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, mientras que Tolkien lo hizo en 3 libros (el \u00faltimo de ellos de 3 tomos)<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>; Umberto Eco dedic\u00f3 varias p\u00e1ginas a describir una biblioteca medieval en <em>El nombre de la rosa<\/em>, mientras que Kafka pudo pintarnos el mundo absurdamente cruel de <em>Ante la ley<\/em> en una p\u00e1gina y media. No hay consenso sobre cu\u00e1l de ellos es mejor, y es bueno que as\u00ed sea: sus estilos difieren tanto uno de otro que ese debate es un ejercicio est\u00e9ril. Por suerte, podemos enriquecernos leyendo a todos ellos.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u201cCuando me enter\u00e9 de que en la UNDEF se har\u00eda un taller de escritura, me alegr\u00e9 mucho y r\u00e1pidamente me inscrib\u00ed. Lo cierto es que hac\u00eda tiempo que no formaba parte de un grupo y ten\u00eda la necesidad de superar mis bloqueos a la hora de escribir, y eso que lo hice desde muy peque\u00f1o y luego como profesional\u201d (Facundo, 29 a\u00f1os).<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El bloqueo es el principal desaf\u00edo que encuentra quien se enfrenta a una p\u00e1gina en blanco o, como dijo alguna vez Abelardo Castillo, a un cursor titilando. Esta sequ\u00eda de palabras puede tener diferentes razones: excesivo perfeccionismo, miedo a no ser original, \u201cv\u00e9rtigo\u201d ante la primera frase, temor a hacer el rid\u00edculo, mala administraci\u00f3n del tiempo que se vuelve par\u00e1lisis. Pero tambi\u00e9n puede tener otras causas:<\/p>\n<p><em>Si bien estoy enamorada de la carrera que eleg\u00ed <\/em>[<em>Letras<\/em>]<em>, ese bagaje de conocimientos y teor\u00edas inserto en mi cabeza puede funcionar como un bloqueo a la hora de sentarme a escribir. Es el patovica que en la puerta de los boliches dice qui\u00e9n entra y qui\u00e9n no. El problema no es la p\u00e1gina en blanco o el miedo al gusto ajeno&#8230; El problema es la presi\u00f3n, la falta de juego, la ausencia de la libertad que la dimensi\u00f3n l\u00fadica en un proceso creativo tiene. Es casi emocional <\/em>(Andrea, 28 a\u00f1os).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se alude a la falta de libertad y de juego, dos caracter\u00edsticas fundamentales que un taller de estas caracter\u00edsticas debe tener para que funcione. Suelo repetir una premisa en la que creo fervientemente: esta experiencia tiene que ser algo grato, no una carga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Metodolog\u00eda<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay muchos dec\u00e1logos y consejos para escribir, como el ya can\u00f3nico de Horacio Quiroga<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> o las <em>M\u00ednimas <\/em>de Abelardo Castillo<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Si fuera tan sencillo, bastar\u00eda con darles a los alumnos las sugerencias de los maestros, f\u00e1cilmente conseguibles en Internet, y esperar los resultados una semana m\u00e1s tarde. Como afirm\u00f3 Umberto Eco, \u201cLo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un di\u00e1logo constante, una confrontaci\u00f3n de opiniones\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Creo que es sirve m\u00e1s analizar la explicaci\u00f3n de un escritor sobre los mecanismos de escritura de sus textos, como la de Cort\u00e1zar y su <em>Continuidad de los parques<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, la de Borges y su <em>El otro duelo<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><strong>[15]<\/strong><\/a> <\/em>o el desglose que hizo Edgar Allan Poe de su poema <em>The raven<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><strong>[16]<\/strong><\/a>. <\/em>En el caso de los consejos, se trata de advertencias que preparan el terreno antes de empezar a redactar; los an\u00e1lisis de textos versan sobre hechos consumados, desde un lugar de superioridad.<\/p>\n<p>La forma de poner en marcha la creatividad es d\u00e1ndole a los talleristas disparadores de escritura. Deben ser propuestas lo suficientemente amplias \u2013y, por qu\u00e9 no, ambiguas\u2013 como para no frenar los impulsos de los participantes. Si bien, en la gran mayor\u00eda de los casos, los alumnos eligieron expresarse en prosa, nunca se fijaron limitaciones de g\u00e9nero, ya que la propia voz no s\u00f3lo aparece en el estilo. Tampoco se establecieron l\u00edmites a la extensi\u00f3n de los textos. El sentido com\u00fan y el mismo grupo funcionaron como autorregulaci\u00f3n del tiempo de lectura de cada uno.<\/p>\n<p>La primera clase, les explicit\u00e9 las dos directrices que, a mi entender, resumen lo que espero de un texto: 1) sean claros y 2) cu\u00e9ntenme una historia. Como ejercicio introductorio, para trabajar la claridad, les le\u00ed el brev\u00edsimo cap\u00edtulo 68 de <em>Rayuela<\/em>, de Cort\u00e1zar. Este p\u00e1rrafo tiene la particularidad de estar escrito en gl\u00edglico, un idioma inventado por \u00e9l, que no impide la comprensi\u00f3n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Apenas \u00e9l le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el cl\u00e9miso y ca\u00edan en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que \u00e9l procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y ten\u00eda que envulsionarse de cara al n\u00f3valo, sintiendo c\u00f3mo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas f\u00edlulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que \u00e9l aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramov\u00eda, de pronto era el clin\u00f3n, la esterfurosa convulcante de las m\u00e1tricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehum\u00edtica agopausa. \u00a1Evoh\u00e9! \u00a1Evoh\u00e9! Volposados en la cresta del murelio, se sent\u00edan balpamar, perlinos y m\u00e1rulos. Temblaba el troc, se venc\u00edan las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo p\u00ednice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el l\u00edmite de las gunfias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasada la sorpresa inicial del grupo, les ped\u00ed que \u201ctradujeran\u201d el cap\u00edtulo al castellano. Previsiblemente, cada participante produjo una versi\u00f3n diferente, entre las que predominaron las interpretaciones sexuales. A t\u00edtulo de ejemplo, transcribo la versi\u00f3n de Mariela:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Apenas \u00e9l le acariciaba el cuerpo, a ella se le deten\u00eda el coraz\u00f3n y ca\u00edan en abrazos, en salvajes besos, en suspiros exasperantes. Cada vez que el procuraba acariciarle las mejillas, se enredaba en su gemido quejumbroso y ten\u00eda que contenerse de cara a su cuerpo, sintiendo como poco a poco\u00a0 las mariposas volaban, se iban despertando, revoloteando, hasta quedar tendido como las rosas del ed\u00e9n al que se le han dejado caer unos p\u00e9talos de pana. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se acomodaba el cabello, consintiendo en que el aproximara suavemente sus labios. Apenas se encontraban, algo como un temporal los acechaba, los mojaba y sacud\u00eda, de pronto era el cicl\u00f3n, la estridente m\u00fasica de las aguas, la fort\u00edsima sensaci\u00f3n del viento, los destellos del rel\u00e1mpago en una oscura ma\u00f1ana. \u00a1Amor! \u00a1Amor! Suspendidos en la cresta del encuentro, se sent\u00edan convulsionar, sedientos y extenuados. Temblaba el firmamento, se venc\u00edan las almas, y todo se resum\u00eda en un profundo suspiro, en dobleces de finas gasas, en caricias casi crueles que los dominaban hasta el l\u00edmite de las entra\u00f1as.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta primera actividad, se condensaron las dos directrices y el aspecto l\u00fadico del taller. Adem\u00e1s, sirvi\u00f3 como diagn\u00f3stico de la soltura de cada tallerista para desentra\u00f1ar el sentido oculto o, mejor a\u00fan, para darle (\u00bfdevolverle?) sentido a un texto ya escrito. Ya estaban listos para producir un texto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El espacio \u00e1ulico<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las clases comenzaron a dictarse en un aula de la Facultad de Defensa Nacional (FADENA), que comparte edificio con el Rectorado de la Universidad. Como la ac\u00fastica no era buena, nos mudamos a la sala de lectura de la biblioteca de la FADENA, que nos proporcion\u00f3 un ambiente m\u00e1s silencioso, rodeado de libros. El hecho de estar sentados alrededor de una mesa (en realidad, dos mesas que juntamos), nos permiti\u00f3 una mayor comodidad y favoreci\u00f3 la din\u00e1mica del grupo \u2013ahora, todos se escuchaban con claridad\u2013, lo que deriv\u00f3 r\u00e1pidamente en una mayor interacci\u00f3n que enriqueci\u00f3 a todos.<\/p>\n<p>Poco antes de la mudanza, tuve que presentar un libro de otra unidad acad\u00e9mica en la Feria del Libro de Buenos Aires. Le propuse al grupo que viniera a la presentaci\u00f3n y darles la clase all\u00ed, justo despu\u00e9s. La idea fue bien recibida, as\u00ed que el encuentro se desarroll\u00f3 en el bar del <em>stand<\/em> de La Naci\u00f3n, muy cercano al de las editoriales universitarias. En esa ocasi\u00f3n, la clase se plante\u00f3 como una clase abierta, es decir que se aprovech\u00f3 el espacio abierto y la circulaci\u00f3n de personas para invitarlas a participar.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que se sumaron tres personas que pasaban por all\u00ed. No s\u00f3lo se les permiti\u00f3 escuchar, sino que se los alent\u00f3 a dar su opini\u00f3n, aunque no hubieran escrito nada. Uno de ellos, Juli\u00e1n, se sum\u00f3 al grupo del taller dos semanas m\u00e1s tarde, y nos acompa\u00f1\u00f3 casi hasta fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Encuentro semanal en<\/em><\/p>\n<p><em>la biblioteca de FADENA<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Clase abierta en la 43<sup>a<\/sup><\/em><\/p>\n<p><em>Feria Internacional<\/em><\/p>\n<p><em>del Libro de Buenos Aires <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Las consignas semanales<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre se trat\u00f3 de excusas para escribir. Por esa raz\u00f3n, se les plante\u00f3 desde el principio que eran optativas: si no se les ocurr\u00eda nada vinculado con la consigna, se los alent\u00f3 a traer cualquier texto que les saliera, incluso a reflotar textos viejos. A su vez, las propuestas eran lo suficientemente abarcativas como para permitir su libre interpretaci\u00f3n y no detener a aquellos con un impulso de escritura incipiente. A t\u00edtulo de ejemplo, algunas de ellas: los primeros s\u00edntomas, un cuento de fantasmas, soy leyenda, ellos y nosotros, fin de fiesta.<\/p>\n<p>En ciertos casos, la idea era sacar a los talleristas de su zona de confort \u2013la autorreferencia\u2013, como ocurri\u00f3 con la consigna \u201cProb\u00e9 carne de minion\u201d. Este disparador plante\u00f3 varios desaf\u00edos seg\u00fan los perfiles: Agustina (35 a\u00f1os) es vegetariana, Flavia (41 a\u00f1os) es periodista y ten\u00eda una tendencia a escribir sobre cosas que (le) sucedieron y\u00a0 Juli\u00e1n (60 a\u00f1os) no sab\u00eda qu\u00e9 era un minion. Como era de esperar, los resultados fueron variados. Un texto que rescato por su originalidad es el de Andrea (28 a\u00f1os), a quien le bast\u00f3 media p\u00e1gina para presentar un cuento redondo e inc\u00f3modo: la confesi\u00f3n, en primera persona, de un ped\u00f3filo reci\u00e9n llegado a la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Otro objetivo fue demostrar que cualquier tema es bueno para escribir. Por ese motivo, le propuse una vez al grupo la consigna \u201cTema: la vaca\u201d, frase hecha que forma parte de nuestra cultura popular. Superado el escepticismo reflejo, aceptaron el juego. Volvieron a la semana siguiente con textos que mostraron diferentes enfoques: la espiritualidad en la India (tono serio), el mon\u00f3logo interior de una vaca que ignora que est\u00e1 en el matadero (tono humor\u00edstico), la venganza colectiva de un grupo de presos, cuya \u201cvaca\u201d fue robada por otro, que escap\u00f3 de la c\u00e1rcel (uso de la polisemia).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Correcci\u00f3n y puesta en com\u00fan<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada tallerista ley\u00f3 su texto en voz alta frente a sus compa\u00f1eros. Para poder corregir la ortograf\u00eda, sintaxis y puntuaci\u00f3n de los relatos en tiempo real, les ped\u00ed que trajeran una copia para m\u00ed. La segunda etapa fue la puesta en com\u00fan de los errores o ripio del texto y someterlos a la opini\u00f3n de los dem\u00e1s. Mi funci\u00f3n fue entonces moderar los aportes del grupo, porque el objetivo era aprovechar las diferentes opiniones, \u201cmedir\u201d el texto ante un p\u00fablico reducido e involucrado y potenciar, con el intercambio, su eficacia narrativa. Con mi orientaci\u00f3n, los participantes evaluaron formas de comunicar mediante la detecci\u00f3n de ciertos elementos rectores:<\/p>\n<p>\u00bfHAY UNA HISTORIA? (AN\u00c9CDOTA),<\/p>\n<p>\u00bfSE ENTIENDE LO QUE X EST\u00c1 CONTANDO? (CLARIDAD),<\/p>\n<p>\u00bfSOBRAN PALABRAS EN ESTA FRASE\/P\u00c1RRAFO? (ECONOM\u00cdA VERBAL).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se reflexion\u00f3 sobre el remate de los textos o los t\u00edtulos elegidos, y se sugirieron alternativas cuando la l\u00f3gica interna del relato las necesitaba. Salvo los errores evidentes de ortograf\u00eda, sintaxis y puntuaci\u00f3n, las discrepancias en las devoluciones fueron siempre bienvenidas. Cada voz es \u00fanica y no debe discutirse, porque creo que no hay una mejor que otra, sino diferentes capacidades expresivas. Por esa raz\u00f3n, todo cambio \u2014se aclar\u00f3 desde el principio\u2014 fue siempre una sugerencia, que pod\u00eda ser aceptada o no por los autores.\u00a0 En muchas ocasiones, los relatos presentados se relacionaban con otros de escritores consagrados o se favoreci\u00f3 un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo mediante la lectura de textos te\u00f3ricos complementarios. Las dos horas de cada encuentro sol\u00edan ser insuficientes para abordar todo el material que pod\u00eda generar cada lectura grupal. Este fue el uno de los motivos por el que se cre\u00f3 un grupo cerrado del taller en Facebook.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>La modalidad virtual<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El grupo cerrado permiti\u00f3 completar las ideas propuestas en cada clase. Por ejemplo, en el segundo encuentro, uno de los participantes manifest\u00f3 que sol\u00eda escribir poes\u00eda, pero que asist\u00eda al taller para ver si pod\u00eda empezar a escribir prosa. Enseguida, una compa\u00f1era suya pregunt\u00f3 cu\u00e1l era la diferencia entre ambos g\u00e9neros. Inmediatamente, pens\u00e9 en \u201cVerso y prosa\u201d, cap\u00edtulo de <em>El arco y la lira<\/em>, un ensayo de Octavio Paz que explora el fen\u00f3meno po\u00e9tico. Al d\u00eda siguiente, sub\u00ed el texto al grupo, para que estuviera a disposici\u00f3n de todos.\u00a0 Tambi\u00e9n sub\u00ed notas period\u00edsticas sobre autores o lanzamientos de libros, videos con entrevistas a escritores y memes vinculados a la literatura. En una ocasi\u00f3n, despu\u00e9s de reflexionar sobre la necesidad de correcci\u00f3n de los textos, les recomend\u00e9 la pel\u00edcula Pasi\u00f3n por las letras (<em>Genius, <\/em>2016), con Colin Firth y Jude Law, que hab\u00eda visto en Netflix. La pel\u00edcula narra la turbulenta \u2013y productiva\u2013 relaci\u00f3n entre el escritor Thomas Wolfe y Max Perkins, su editor. Sub\u00ed al grupo el <em>trailer<\/em> de la pel\u00edcula y el debate iniciado en clase sigui\u00f3 en los comentarios a mi posteo. Con los d\u00edas, el intercambio no se limit\u00f3 a responder a material que yo sub\u00eda, sino que los talleristas empezaron a compartir sus lecturas, textos que les parec\u00edan interesantes o sus dudas respecto de las consignas. Ese fue el caso de Gisela (36 a\u00f1os):<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hola a todos.<\/p>\n<p>Aprovechando que tengo que escribir, y que ya estoy en la instancia \u00abAnsiedades de una hoja en blanco y 400 borradores tachados\u00bb, abro la nueva secci\u00f3n,<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/hashtag\/tipsdeviernesliterarios?source=feed_text\">#TipsDeViernesLiterarios<\/a><\/p>\n<p>Les planteo mi situaci\u00f3n actual:<\/p>\n<p>\u00abTengo que escribir mientras sumerjo la mirada en un rinc\u00f3n lleno de pelos acumulados de mi gato.<br \/>\nTambi\u00e9n suelo escuchar el m\u00ednimo crujir del placard -creo que le falta WD-40, me dije a mi misma- y sigo sin hilvanar tres palabras.<br \/>\nNo se me ocurre nada,<br \/>\nAtte.<br \/>\n\u00a1Soy un desastre!\u00bb<\/p>\n<p>Llamo a las preguntas:<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfEscuchan m\u00fasica cuando escriben? \u00bfQu\u00e9 tipo? \u00bfLes ayuda?<\/li>\n<li>\u00a1Por Dior&#8230;! (en alusi\u00f3n a la creadora de la frase)<br \/>\n\u00bfAlguna t\u00e9cnica para mejorar la concentraci\u00f3n?<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La otra funci\u00f3n del grupo cerrado de Facebook fue darles a los ausentes la consigna o permitirles subir su texto al grupo si no pod\u00edan asistir a la clase siguiente. Yo correg\u00eda sus producciones y las volv\u00eda a postear para que el grupo lo pudiera ver, remedando el acto de escucha colectivo. Este espacio fue \u00fatil para Bianca (29 a\u00f1os), que se mud\u00f3 a Bariloche cuando promediaba el segundo m\u00f3dulo. De esta manera, ella pudo seguir conectada con el grupo y compartir algunos de sus textos, hasta que decidi\u00f3 no seguir. La modalidad tambi\u00e9n fue de utilidad para Facundo (30 a\u00f1os), que tuvo problemas de horarios durante algunas semanas. El grupo de Facebook lo ayud\u00f3 a seguir en contacto con sus compa\u00f1eros y a mandar sus textos, hasta que pudo retomar la cursada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Los resultados<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, resumiremos algunos de los cambios positivos en el grupo, agrup\u00e1ndolos seg\u00fan los elementos m\u00e1s relevantes en cada evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aldana (25 a\u00f1os) empez\u00f3 escribiendo textos breves que vacilaban entre el ensayo y el cuento, y que presentaban algunas ambig\u00fcedades en la estructura narrativa o en ciertas oraciones. En pocas clases, sus cuentos empezaron a mostrar giros inesperados en el final. Aldana descubri\u00f3 y explot\u00f3 con \u00e9xito la <em>revelaci\u00f3n<\/em>, que pronto se volvi\u00f3 su marca.<\/p>\n<p>Agustina, (35 a\u00f1os) ten\u00eda problemas para hacernos entrar en la historia que estaba contando. A veces, le llevaba media p\u00e1gina introducir una situaci\u00f3n que se podr\u00eda haber presentado en una frase. Esto llev\u00f3 incluso a que tuviera que interrumpir la lectura de\u00a0 uno de sus textos para ceder la palabra al siguiente tallerista. Con las clases, fue acortando los pre\u00e1mbulos, lo que le dio mayor impacto a sus cuentos. Ella emprendi\u00f3 un camino en busca de la <em>brevedad<\/em>. Bianca (29 a\u00f1os) ten\u00eda el problema opuesto: sus textos eran demasiado cortos.\u00a0 Como vi que se le hac\u00eda imposible ampliarlos, le propuse que se concentrara en hacer de sus microtextos verdaderos mecanismos de relojer\u00eda. Para ella, la dificultad se traslad\u00f3 a la estructura y al valor de cada palabra. Hasta que se despidi\u00f3 del grupo, sus experimentos con la <em>brevedad<\/em> hab\u00edan dado buenos resultados.<\/p>\n<p>Los primeros textos de Flavia (41 a\u00f1os) eran muy hablados: abundaban los di\u00e1logos y escaseaban las descripciones. Clase a clase, sus cuentos fueron encontrando el <em>equilibrio<\/em> entre ambos, lo que produjo narraciones m\u00e1s atractivas.<\/p>\n<p>A Mariela (37 a\u00f1os) le costaba expresar ciertas cuestiones sin pudor, quiz\u00e1s por miedo a que pens\u00e1ramos que ella era o pensaba as\u00ed. A medida que se fue sintiendo c\u00f3moda y que vio que la ficci\u00f3n permite expresar cosas que no necesariamente sentimos o sostenemos, comenz\u00f3 a florecer. En su camino a la <em>libertad<\/em>, lleg\u00f3 incluso a contar una relaci\u00f3n ad\u00faltera (y ninguno de nosotros crey\u00f3 que fuera una confesi\u00f3n).<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en las clases le permiti\u00f3 a Facundo (30 a\u00f1os) retomar un viejo proyecto suyo: escribir una novela. Desde su regreso al taller, sus textos fueron cap\u00edtulos del libro que situ\u00f3 en un pueblo de la provincia de Buenos Aires. \u00c9l se enfoc\u00f3 en la <em>continuidad<\/em>. Poco despu\u00e9s, Flavia hizo lo mismo, y comenz\u00f3 a traer cap\u00edtulos de una novela postergada durante a\u00f1os, protagonizada por B\u00e1rbara \u2013su alter ego\u2013, cuyos cap\u00edtulos hac\u00eda coincidir con las consignas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es indudable que se registr\u00f3 una evoluci\u00f3n en todos los participantes. Ese avance estuvo \u00edntimamente ligado a su permeabilidad respecto de las observaciones del docente y a las de otros integrantes del grupo, as\u00ed como a la voluntad de los talleristas de volcar las correcciones en sus textos para presentar una segunda versi\u00f3n de ellos.<\/p>\n<p>Como resumi\u00f3 l\u00facidamente Marcelo Di Marco, la escritura tiene dos fases: volc\u00e1nica y quir\u00fargica. La primera es el producto de un transvasamiento de la mente sin o con poco filtro: una catarsis. La segunda etapa implica volver al texto y corregirlo. En esa revisi\u00f3n, seguramente va a haber que acortar, limar, extender o desplazar palabras, frases o p\u00e1rrafos enteros. Luego de ese proceso aparece lo que llamamos literatura. A veces, los talleristas ven\u00edan a clase con un texto que no hab\u00eda pasado de la fase volc\u00e1nica. Se los alentaba a leerlo a pesar de ello y, en la mayor\u00eda de los casos, el autor encontr\u00f3 soluciones para el ripio, la imprecisi\u00f3n o los baches, por s\u00ed solo o acompa\u00f1ado por el grupo.<\/p>\n<p>En sus M\u00ednimas, Abelardo Castillo sostuvo que \u201cNadie escribi\u00f3 nunca un libro. S\u00f3lo se escriben borradores. Un gran escritor es el que escribe el borrador m\u00e1s hermoso\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Borges dijo alguna vez que publicaba sus textos para dejar de corregirlos. Cuando le preguntaron a Ricardo Piglia<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> c<strong>u\u00e1les eran las cualidades m\u00e1s importantes en un escritor, P<\/strong>iglia fue categ\u00f3rico: \u201c[ser] el mejor artesano, esto es, aquel que conoce mejor que nadie la t\u00e9cnica: en este nivel un escritor nunca ser\u00e1 suficientemente consciente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Director general de pol\u00edtica editorial (Universidad de la Defensa Nacional). Director de UNDEF Libros desde su creaci\u00f3n, en 2017.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Borges, J. L. (2014). <em>El aprendizaje del escritor<\/em>, Buenos Aires: Sudamericana.<\/p>\n<p>Calvino, I. (1994). <em>Seis propuestas para el pr\u00f3ximo milenio.<\/em> Madrid: Siruela.<\/p>\n<p>Castillo, A. (2000). <em>Ser escritor.<\/em> Buenos Aires: Seix Barral.<\/p>\n<p>Cort\u00e1zar, J. (2013). <em>Clases de literatura. Berkeley 1980.<\/em> Buenos Aires: Alfaguara.<\/p>\n<p>Flaubert, G. (1998). <em>Correspondance<\/em>, edici\u00f3n de Bernard Masson, Colecci\u00f3n Folio classique (n\u00b0 3126). Par\u00eds\u00a0: Gallimard.<\/p>\n<p>Di Marco, M. (1997). <em>Taller de corte y correcci\u00f3n. <\/em>Buenos Aires: Sudamericana.<\/p>\n<p>Poe, E. A. (1846). <em>Filosof\u00eda de la composici\u00f3n.<\/em> Filadelfia<em>: Graham\u2019s Magazine<\/em>, abril de 1846.<\/p>\n<p>Quiroga, H. (1993).<em> Los \u201ctrucs\u201d del perfecto cuentista y otros escritos<\/em>. Buenos Aires: Alianza.<\/p>\n<p>S\u00e1enz, D. (2004). <em>C\u00f3mo ser escritor. <\/em>Buenos Aires: Longseller.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La edad de los participantes es la que ten\u00edan en 2017.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> En <em>Correspondance<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ley 20.305, que reglamenta el ejercicio de la profesi\u00f3n, art\u00edculos 20 y ss. http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/190000-194999\/194196\/norma.htm (consultado el 19\/9\/2024).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/el-traductor-traicionado-nid331352\/ (consultado el 19\/9\/2024).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Recurso utilizado por Jos\u00e9 Saramago en <em>Ensayo sobre la ceguera, entre <\/em>otras novelas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Recurso utilizado por Charles Bukowski en <em>Escritos de un viejo indecente <\/em>(1994). Barcelona: Anagrama.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cort\u00e1zar explica su forma de poner comas, que responde a un fraseo vinculado al jazz, en <em>Cort\u00e1zar de la A a la Z. Un \u00e1lbum biogr\u00e1fic<\/em>o (2014). Buenos Ares: Alfaguara.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Citado por Marcelo Di Marco en <em>Taller de corte y correcci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Tl\u00f6n, Uqbar, Orbis Tertius<\/em>, publicado por primera vez en la revista\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sur_(revista)\"><em>Sur<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em>(n\u00famero 68, mayo de 1940), luego en <em>El jard\u00edn de los senderos que se bifurcan<\/em> (1941) y finalmente en <em>Ficciones.<\/em> Buenos Aires: Sudamericana (1944).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>El Silmarillion <\/em>(1977), <em>El Hobbit<\/em> (1937) y <em>El se\u00f1or de los anillos<\/em> (1954-1955): (<em>La comunidad del anillo<\/em>, <em>Las dos torres<\/em> y <em>El retorno del rey<\/em>).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> En <em>Los \u201ctrucs\u201d del perfecto cuentista y otros escritos<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> En <em>Ser escritor<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/910427-de-que-sirve-el-profesor\">http:\/\/www.lanacion.com.ar\/910427-de-que-sirve-el-profesor<\/a> (consultado el 13\/12\/2017).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> En <em>Clases de literatura. Berkeley, 1980<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> En <em>El aprendizaje del escritor<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Su c\u00e9lebre <em>M\u00e9todo de composici\u00f3n<\/em>, en <a href=\"http:\/\/ciudadseva.com\/texto\/metodo-de-composicion\/\">http:\/\/ciudadseva.com\/texto\/metodo-de-composicion\/<\/a> (consultado el 7\/11\/2017),<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> En <em>Ser escritor<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Historia de la Literatura Argentina (1982). Volumen 6. Buenos Aires: Centro Editor de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mart\u00edn Bertone[1] &nbsp; &nbsp; Introducci\u00f3n &nbsp; Durante todo 2017, tuve el gusto de coordinar un taller de escritura creativa abierto a la comunidad, propuesto por la Secretar\u00eda de Extensi\u00f3n del Rectorado de la UNDEF. La materia prima es un texto original y la herramienta principal con la que se trabaja es la palabra. Por econom\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/jornada-de-extension\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUn puente hacia la propia voz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12785,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12812"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12812"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12828,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12812\/revisions\/12828"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.undef.edu.ar\/bkp-web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}